

CARLOS RAMOS
No salí de una escuela literaria ni me formé para parecer escritor. Empecé a escribir cuando entendí que el tiempo no siempre está garantizado y que, si iba a contar algo, más valía que fuera sincero.
No me interesan las historias cómodas ni los personajes diseñados para gustar. Me interesan los que sobreviven como pueden, los escenarios que se tuercen y ese punto de humor negro que aparece cuando la realidad ya ha hecho suficiente daño.
Lo que escribo no intenta ser elegante. Intenta ser honesto.
Además de escribir, desarrollo el universo visual de mis propias historias, creando portadas y estética gráfica dentro de mi proyecto como autor transmedia, donde cada novela busca extenderse más allá del libro.
Si eso encaja contigo, sigue bajando, ¡mi niño!
SAGA APOCALIPSIS CANARIO
La Saga Apocalipsis Canario convierte lo cotidiano en terreno infectado: barrios reconocibles, guaguas que no llegan, calor pegajoso y gente normal intentando no acabar en el menú. Aquí el fin del mundo no cae desde Nueva York, cae en Las Palmas, con humor negro, sangre sin filtro y personajes que sobreviven como pueden. Son historias independientes, pero comparten el mismo pulso: el de un apocalipsis contado desde casa, sin solemnidad y sin pedir permiso.
Disponibles en Amazon — pincha la portada si te atreves, mi niño.
SAGA DE TERROR — EL SISTEMA RESPIRA
Mis novelas de terror no nacen del susto fácil, sino de lugares reales: hospitales, residencias, instituciones donde todo parece funcionar… hasta que deja de hacerlo. Aquí el horror no entra rompiendo la puerta; se instala despacio, con normas, protocolos y silencios bien redactados. Me interesa el momento en que el entorno empieza a observarte, cuando el sistema deja de cuidar y empieza a absorber. No hay héroes épicos ni monstruos evidentes: hay personas normales atrapadas en estructuras que no fallan por accidente, sino por diseño. Si te inquieta más lo que no se explica que lo que grita, este es tu territorio.
Disponibles en Amazon. Sabes que no deberías entrar… pincha la portada
SAGA GRIMDARK: EL PRECIO DE LA OSCURIDAD
La Saga de la Oscuridad es grimdark adulto, un mundo donde la magia no ilumina, sino que desgasta; donde los dioses fallan, los clanes sangran y cada decisión tiene un coste que no se puede esconder bajo épica. Aquí no hay héroes ni destinos gloriosos: hay poder que corrompe, cuerpos que no descansan y personajes que avanzan porque retroceder significa ser devorados por lo que han desatado. Es una fantasía brutal, física y sin redención fácil, donde la oscuridad no es estética, sino estructura.





¡Disponibles próximamente!
BARRICA NEGRA
Barrica Negra no es una banda: es la grieta sonora de mis novelas. Nace donde terminan las páginas y empieza el eco, convirtiendo cada historia en algo que se puede escuchar cuando ya no queda luz. Sus discos funcionan como documentos perdidos dentro del mismo universo narrativo: canciones que emergen de ciudades infectadas, instituciones que respiran demasiado fuerte y mundos donde la oscuridad no es estética, sino estructura. No acompañan a los libros; los expanden. Son la banda sonora de personajes que sobreviven sin épica, de sistemas que no fallan por accidente y de decisiones que siempre dejan cicatriz. Si mis historias tienen pulso, Barrica Negra es el latido que insiste cuando todo lo demás debería haberse detenido.
Pincha la portada y bájatelo gratis… que bastante caro está ya sobrevivir en esta isla.
«Escribo historias donde la oscuridad no es un decorado, sino una consecuencia. Mundos que se agrietan por dentro, donde la magia pesa más que la esperanza y cada decisión deja una marca que no se borra. Me interesan los personajes que avanzan aun sabiendo que el precio será alto, los dioses que fallan, los sistemas que se rompen y las heridas que nunca cierran del todo. No busco héroes ni finales luminosos: busco la verdad incómoda que queda cuando el poder se cobra su deuda. Si algo define mis mundos es esto: la oscuridad no llega… se hereda, se paga y nunca perdona.»
«Si has llegado hasta aquí, ya sabes que no vendo humo. Si tienes breva, entra; si no, mejor quédate en la luz.»
«Si quieres decir algo, hazlo sin rodeos. Escríbeme. Lo demás es solo tu mente. O no.»














